Entrevista a la directora de EFI
Desde hace más de 40 años, En Famille International ofrece a los niños la oportunidad única de vivir una inmersión lingüística prolongada en una familia extranjera, mucho más allá de un simple intercambio lingüístico. Esta aventura humana, cultural y educativa transforma a los jóvenes participantes, así como a las familias que los acogen. Hoy, la asociación comienza un nuevo capítulo. A través de la entrevista a la directora de EFI, Céline Kline, descubramos su trayectoria, su visión para el futuro de la asociación y los valores que la animan en esta misión profundamente humana.
🎙️ Introducción y trayectoria
¿Puede hablarnos de su trayectoria y de lo que la llevó a asumir la dirección de En Famille International?
A mis 52 años, mi trayectoria ya está bastante llena, pero hay algunas etapas clave que me llevaron a En Famille International.
En primer lugar, enseñé francés como lengua extranjera, tendiendo puentes entre culturas y acompañando a personas de todos los orígenes en su aprendizaje e integración.
Después, fundé Frenchips, una asociación para dar a conocer la francofonía a través de estancias de inmersión. También creé el Livret du citoyen, una herramienta para facilitar la naturalización y despertar el interés por explorar la cultura francesa. Luego, colaboré en proyectos europeos relacionados con la francofonía, una aventura humana que me enseñó a dirigir proyectos y a trabajar con equipos apasionados.
Durante cuatro años, fui responsable de los intercambios recíprocos para una agencia especializada en movilidad escolar. ¿Mi función? Acompañar a los jóvenes y sus familias, adaptar los programas a las realidades locales y promover estos dispositivos aún demasiado desconocidos.
El objetivo: dar a todos los jóvenes la oportunidad de vivir una inmersión en el extranjero, con un espíritu de reciprocidad y apertura. Un trabajo exigente, pero que me enseñó la importancia de las diferencias culturales y la riqueza de estas experiencias compartidas.
Todas estas experiencias me llevaron naturalmente a En Famille International. Como directora, aquí encuentro todo lo que me gusta: la pedagogía, la gestión de proyectos y la apertura al mundo con un equipo comprometido. Es una bonita forma de dar sentido a mi trayectoria, participando en el crecimiento de una asociación que fomenta los encuentros humanos y los intercambios culturales.
¿Qué le atrajo especialmente de esta asociación?
Lo que me sedujo fue la calidad de la preparación de las familias, el riguroso seguimiento de los intercambios y la cohesión con los embajadores en el extranjero y los voluntarios, sean o no miembros del consejo de administración. EFI se distingue por su enfoque verdaderamente humano, su compromiso con la promoción de intercambios inmersivos, en los que cada familia se implica plenamente. Es una asociación en la que el ser humano está en el centro de cada proyecto.
¿Ha vivido usted alguna vez una experiencia de intercambio cultural o familiar en el extranjero?
En los años 80, participé en dos intercambios en Inglaterra. El primero, a los 12 años, fue un verdadero choque: mal preparada, casi no me atrevía a hablar. Pero el segundo, en tercero, lo cambió todo. Más abierta, más decidida a comunicarme, comprendí que es la actitud lo que marca la diferencia.
Estas experiencias me enseñaron una cosa: incluso los fracasos nos hacen avanzar. Y, sobre todo, es la apertura de mente lo que define el éxito. Sin olvidar que, con un marido británico, ¡la inmersión es diaria, sobre todo culinaria! (risas)
🌍 Visión y objetivos
¿Cuál es su visión para el futuro de En Famille International?
Mi objetivo es preservar el ADN de EFI: intercambios recíprocos basados en valores humanos de acercamiento entre familias, al tiempo que se abre más la asociación al mundo actual. Permanecer fieles a nuestras raíces y adaptarnos a las realidades actuales.
Me gustaría:
-
- Hacer crecer la asociación manteniendo su espíritu familiar y humano.
- Establecer nuevas colaboraciones en el extranjero.
¿Cuáles son los grandes proyectos que desean iniciar o reforzar?
Uno de nuestros principales retos es crear una red de socios escolares en el extranjero. Nosotros, yo y todas las personas comprometidas con la asociación, trabajamos para establecer colaboraciones con escuelas en Alemania, España y otros países, con el fin de que se conviertan en activos promotores de nuestros intercambios. También queremos reforzar nuestros programas anglófonos, especialmente en Canadá y el Reino Unido, y explorar nuevos destinos europeos que puedan solicitarnos.
¿Cómo ve la evolución de los intercambios familiares en un mundo pospandémico?
La pandemia ha marcado un punto de inflexión, pero hoy en día son sobre todo las reformas escolares y las crisis políticas las que pueden preocupar a las familias. Nuestra función es reforzar la supervisión de los intercambios para tranquilizar a los padres antes, durante y después de la estancia. La confianza es nuestra prioridad.
🧒 Niños y familias
¿Cuáles son las cualidades esenciales que debe tener una familia que desea acoger a un niño extranjero?
La paciencia y la flexibilidad son indispensables. Acoger a un joven significa abrirse a otra cultura, aceptar las diferencias y saber adaptarse. ¡También es una aventura humana increíble!
¿Cómo acompañan a los niños y a las familias antes, durante y después del intercambio?
Más allá de los procesos ya establecidos, apostamos por el diálogo abierto y la transparencia. Un intercambio exitoso se basa en una comunicación fluida entre las familias, los embajadores y nuestro equipo. Estamos ahí para escuchar, asesorar y apoyar en cada etapa.
¿Tiene alguna anécdota memorable de un intercambio que le haya marcado especialmente?
Cada intercambio es único y me emociona. Siempre admiro el valor de los jóvenes que se atreven a dar el paso y el compromiso de las familias que les acompañan en su proyecto y se preparan para acogerles.
🤝 Colaboraciones y retos
¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta la asociación hoy en día?
Hoy en día, debemos lidiar con varias realidades: las reformas escolares, las clases superpobladas que reducen nuestras plazas disponibles y una competencia más fuerte tanto en Francia como en Europa. Sin olvidar que el contexto económico o político a veces puede desanimar a las familias. Pero precisamente el reto consiste en eliminar estos obstáculos para que todos los jóvenes puedan vivir esta aventura. No nos rendimos: nos adaptamos, innovamos y siempre buscamos soluciones. Por ejemplo, colaborando estrechamente con los colegios, buscando ayudas económicas o simplificando los trámites. Lo más importante es mantener el compromiso de todos. EFI necesita voluntarios comprometidos, personas que, como nosotros, crean que estos intercambios cambian vidas. Ya sea para acompañar a una familia, organizar un evento o ayudarnos a comunicarnos, cada mano que nos echan cuenta.
¿Cómo trabajan con los socios internacionales para garantizar la calidad de los intercambios?
Con nuestros socios (escuelas, embajadores), apostamos ante todo por la transparencia: definimos desde el principio lo que esperamos de ellos y lo que ellos pueden esperar de nosotros. Algunos puntos no son negociables, como el respeto por nuestros valores, que es la base. En otros temas, como el contenido de los cursos en el extranjero, debemos llegar a acuerdos para que todo el mundo salga ganando. Sobre todo: se trata de confianza y un seguimiento riguroso. Una colaboración exitosa es como un intercambio humano: se construye sobre reglas claras, pero también sobre la escucha y, necesariamente, la adaptación. Así es como garantizamos experiencias de calidad para los jóvenes y las familias.
¿En qué se diferencia En Famille International de otros programas de intercambio?
La gran fortaleza de EFI es su equipo de embajadores locales. Mientras que otras organizaciones recurren a agencias o escuelas locales, nosotros apostamos por personas que comparten nuestros valores y se implican enormemente.
Su papel va más allá de ser un simple enlace: realizan un seguimiento riguroso, organizan entrevistas en profundidad con cada familia, preparan las reuniones de las familias y a los jóvenes como es debido, según los estándares de EFI. Es este contacto humano y esta exigencia lo que marca la diferencia y garantiza el éxito de los intercambios. La armonización garantiza una calidad constante, independientemente del país. Y eso tranquiliza a los padres.
💬 Personal e inspirador
¿Qué valor le parece más importante transmitir a los niños a través de estos intercambios?
Podría hablarles de resiliencia, pero a su edad a veces es complicado de entender. Lo que está claro es que la actitud marca la diferencia: cuanto más abiertos seamos, más nos atreveremos a comunicarnos, más positivos seremos y más inolvidable será la experiencia.
Si pudieras dar un consejo a un niño que se dispone a pasar seis meses con una familia extranjera, ¿qué le dirías?
¡Ve con la mente abierta y sé curioso!
No te estreses si cometes errores, haz todas las preguntas que se te ocurran y sé tú mismo. ¡Así es como vivirás una gran aventura!
Y no lo olvides: las familias que te acogen también pueden estar un poco nerviosas. Solo quieren que te sientas bien y también tienen miedo de no hacerlo bien. ¡Ten paciencia!
¿Qué te motiva cada día en tu papel de directora?
Lo que me motiva cada día es ver cómo se hacen realidad estos proyectos. Cuando una familia ve cómo su proyecto toma forma, a menudo después de mucha espera y preparación, cuando conseguimos crear nuevas colaboraciones o abrir nuevos destinos, me siento muy, muy feliz.
Lo que también me emociona es ver el compromiso de nuestros embajadores. Personas orgullosas de defender los valores de EFI, decididas a dar vida a la asociación y que ponen todo su corazón en estos proyectos de intercambio.
Ellos hacen posibles estos encuentros que lo cambian todo para los jóvenes y las familias. Y eso es uno de los mayores logros de EFI.
